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Se sabe que los primeros pobladores del territorio que hoy se conoce como la Sierra Norte de Oaxaca fueron 10 familias zapotecas, quienes abandonaron su pueblo natal, Zaachila, con la esperanza de encontrar tierras más fértiles que las del valle oaxaqueño. A partir de ese momento, las comunidades zapotecas asentadas en lo alto de la sierra se han llamado a sí mismos “la gente de las nubes”, debido a que el viento proveniente del Golfo de México, arrastra nubosidad hasta la Sierra Norte, envolviendo así con niebla a los pueblos serranos.
Desde ese momento se creó un vínculo muy fuerte entre los pueblos y su entorno. Se dice que Guzio, “El Señor de las Montañas” vive en la Sierra Norte y cuida de la gente de la montaña. Por ello, los pueblos indígenas de esta área fundaron poblaciones que fueron prósperas, manejaron con sabiduría sus recursos, y tuvieron intercambios comerciales con los pueblos vecinos.
A la llegada de los españoles, los Zapotecos fueron reacios y mantuvieron cierta independencia en su forma de vida, a diferencia de otros pueblos vecinos como los Mazatecos, Chinantecos y Cuicatecos. Ello les permitió conservar su forma de vida y el control sobre sus territorios, mismo que han cuidado celosamente hasta nuestros días.
Crear empresas ecoturísticas y como consecuencia reducir el impacto de la otras actividades dependientes del bosque, es una forma en que la gente zapoteca puede cuidar de su ambiente.

La Sierra Norte es reconocida como una importante área, debido a que la variedad de microambientes que se encuentran en la región sustenta una abundante diversidad de flora y fauna. Los factores que determinan la existencia y ubicación de estos microambientes son las diferentes zonas topográficas, altitudinales, geológicas y climáticas dentro de la región.
El gradiente altitudinal de la Sierra Norte va de los 100 msnm hasta los 3,300 msnm, constituyendo así el corredor natural de bosques y selvas bien conservados más grande de México, considerados los de mayor diversidad en el mundo (WWF, 1995). La Sierra Norte alberga al 50% de la florística del estado de Oaxaca.
Esta región presenta amplias zonas climáticas: la vertiente Barlovento que mira hacia el Golfo de México comprende desde climas semifríos hasta cálidos y la vertiente a sotavento, que experimenta el efecto de la sombra orográfica provoca que el clima se vuelva más seco y caliente a medida que la elevación disminuye hacia los valles de Oaxaca (desde los 3,300 a los 1,500 msnm) proporcionando condiciones favorables para el desarrollo de flora y fauna de origen tropical y templado.

Desde los bosques tropicales deciduos con cactus y gran variedad de endemismos, puedes ir subiendo, pasando por los bosques de pino y encino, hasta alcanzar la cima de la montaña donde se pueden encontrar praderas sub-alpinas (similares a las praderas Suizas).
En este punto nos encontramos en "los bosques nubosos", en donde observamos a plantas que crecen sobre plantas. Por lo general, los troncos y las ramas de los árboles se encuentran cubiertos por plantas epífitas como musgos, orquídeas, enredaderas y helechos. Los bosques nubosos de la Sierra Norte de Oaxaca representan la zona virgen más grande al norte de los Andes en el continente Americano.
Entre estos bosques encontramos unos muy antiguos: los bosques de Oreomunnea mexicana, una especie de árbol similar a los que existían hace 22 millones de años durante la edad del Mioceno, y que ahora sólo existen en las partes más húmedas de la Sierra. A nivel nacional estos bosques están clasificados como los de mayor riqueza de especies de plantas.
Al descender, las tierras bajas están cubiertas por bosques tropicales, donde encontramos árboles gigantescos cubiertos por bejucos.
Se estima que nuestra Sierra alberga a unas 2,000 especies de plantas en total. Muchas de estas plantas tienen propiedades medicinales, existiendo entre estas un alto nivel de endemismo; es decir, que no se encuentran en otra parte del mundo. Este es un factor crítico ya que varias de ellas están amenazadas.

México es un paraíso para las aves. A nivel mundial, nuestro país ocupa el quinto lugar en número de aves endémicas, y dentro de México, Oaxaca alberga a la mayoría de ellos. Por razones como esta, la Sierra Norte de Oaxaca es un Área de Importancia para la Conservación de las Aves, una categoría de conservación decretada por el gobierno de México. A nivel nacional este sistema montañoso ocupa el primer lugar en especies endémicas. Aquí te mostramos un poco de las especies más relevantes:

  • Más de 400 especies de aves. En sus caminatas por los Pueblos Mancomunados probablemente verán y escucharán a numerosas especies de vida silvestre incluyendo al Trogón Mexicano o “Pájaro Bandera”, un ave pariente del famoso quetzal cuyos colores recuerdan a los de la bandera mexicana. Asimismo, es muy común ver el destello azul de la Chara Enana, que canta escandalosamente por las mañanas.

  • Más de 350 especies de mariposas. Incluyendo varios endemismos como la rarísima Mariposa Esperanza, que sólo habita en una localidad de nuestra Sierra.

  • Seis clases de gatos monteses y varios felinos como el jaguar y el ocelote.

Las zonas climáticas de la Sierra Norte, van del clima subtropical al predominadamente templado y subhúmedo arriba de los 1000m. La temperatura promedio diaria varia entre los 16 y 20 grados centígrados, con heladas frecuentes en la alta montaña. Mientras más alto estemos en las montañas tiende a ser más frío, lo que significa que al mismo tiempo que alguien se esté muriendo de calor en las tierras bajas, usted necesitará un sweater para explorar la cima de la montaña. Es por ello que las tierras bajas (200 msnm) tienen clima cálido todo el año con una temperatura promedio de 24ºC. a la vez que las cumbres (3,000 msnm) tienen un clima frío con una temperatura promedio de 8 a 10ºC.
Diariamente las nubes tienden a acumularse alrededor de las montañas provocando que los bosques de la región de la vertiente del Golfo de México reciban más lluvia, con un promedio anual que varia de 700mm a 2000mm o más. Esto equivale al promedio anual que podría registrarse en sitios como la Amazona peruana. La temporada de lluvias se presenta desde mediados de mayo hasta diciembre, con las lluvias más fuertes entre julio y septiembre, pero con los paisajes más verdes y los días más nubosos. Por su parte, la temporada de sequía es de diciembre a mayo, más húmeda y fría.

La conservación de la sierra por los Pueblos Indígenas
Las 400,000 has. de la sierra se encuentran bajo control de comunidades indígenas (Zapotecos, Chinantecos y Mixes) a través de aproximadamente 60 propiedades comunales.
El buen estado conservación de estas áreas naturales no es casual. Las comunidades de la Sierra Norte cuentan con un conocimiento ancestral, heredado de sus antepasados, sobre el uso racional, protección y conservación de los recursos con los que cuenta su territorio. Hoy día, las comunidades indígenas que la habitan aportan a esta región del país una espléndida herencia cultural que se manifiesta en una cuidadosa manera de relacionarse con la naturaleza.
La ordenación del territorio es comunal, es decir, las comunidades por decisión propia eligen la preservación de áreas silvestres. Los campesinos de la Sierra Norte no usan pesticidas ni semillas mejoradas, lo que ha permitido que muchas variedades nativas domesticadas y silvestres de plantas de especial riqueza genética sobrevivan.